Nunca hacerlo también.
Los días son huidas,
pero no huyo de los días,
porque es ahí donde no estás.
Evito recordarte y llamarte para hacerlo.
A veces imagino que vienes entrando a mi casa,
pero es por allí donde me acuerdo que te fuiste.
Te esquivo de mi mente, pero mi mente no te esquiva.
Te mantiene en los días ausentes, en las calles recientes.Y cuando te regresa me recuerda;
que estoy sentada en el sillón, escuchandote hablar
y dejándola imaginar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario