Siempre recordaré ese día,
en el que te esperé en la mesa del comedor,
con el almuerzo ya servido.
Recordaré como esperé a que la sopa se enfriara,
y cómo volví a subir a tu habitación para llamarte.
Ese día estabas envuelto entre las sábanas,
con la cabeza de fuera y viendo hacia la ventana.
Me dijiste "Ahora bajo cariño"
y yo, antes de cerrar la puerta, te ví,
y sentí unas enormes ganas de decirte que te amaba.
De repetirtelo solamente, porque en la vida,
te lo había dicho varias veces.
Pero ese día, sólo recordaré
cómo me quedé callada, y pensé
"se lo digo mañana" (pues tengo muchos días más para decirle)
Ahora sólo recordaré que ese día fué la
última vez que te ví, y no pude decirte que te amaba.
Y ahora ya es tarde;
porque ya nunca te volveré a ver.
Porque ahora solo me queda dejarte flores de vez en cuando.
17 de febrero de 2013
13 de febrero de 2013
utopía
Dejaré que el tiempo desperdiciado me pierda,
y que grandes instantes me consuman.
Que la rueda de chicago me de vueltas,
hasta que las luces del cielo me mareen.
Dejaré que los pasteles de chocolate,
me aglutinen el mal sabor que me dejaste.
Que los recuerdos se estropeen,
como los acordes equivocados de una canción.
O bien, que decida escapar un día,
y perderme en el Líbano,
ver el sol a través de mis gafas,
para que la luz me diga lo dichosa que soy.
Son dos perspectivas de una misma cosa,
por que la distancia te guía a la utopía.
Y al mismo tiempo estas condenado a ser libre.
Dejaré que esos instantes,...
esos pequeños instantes,...
me consuman.
Porque dicen por ahí,
que hay instantes que duran eternidades.
Así es como me doy cuenta, que puedes ver
miles de puntos que forman una linea,
o una linea que termina en dos puntos.
Soñé con una guerra,
soñé que la ganaba.
y que grandes instantes me consuman.
Que la rueda de chicago me de vueltas,
hasta que las luces del cielo me mareen.
Dejaré que los pasteles de chocolate,
me aglutinen el mal sabor que me dejaste.
Que los recuerdos se estropeen,
como los acordes equivocados de una canción.
O bien, que decida escapar un día,
y perderme en el Líbano,
ver el sol a través de mis gafas,
para que la luz me diga lo dichosa que soy.
Son dos perspectivas de una misma cosa,
por que la distancia te guía a la utopía.
Y al mismo tiempo estas condenado a ser libre.
Dejaré que esos instantes,...
esos pequeños instantes,...
me consuman.
Porque dicen por ahí,
que hay instantes que duran eternidades.
Así es como me doy cuenta, que puedes ver
miles de puntos que forman una linea,
o una linea que termina en dos puntos.
Soñé con una guerra,
soñé que la ganaba.
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