5 de junio de 2012

Dos piernas al revés

Me tomó varios viajes por el mundo,
encerrarme hoy detrás de ese lente angular.
Comprender en el momento de la verdad,
que cuando mi visión lo abarcó,
nadie estaba en mi mente.
Era como la nube ya no quería flotar,
como la llanta que ya no quería girar
ó el arbol que ya no quería tener ramas.
Multipliqué el tiempo, y ni siquiera tenía un reloj.

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