Ayer me tumbé en la cama y vi hacia el techo,
respiré fuertemente y pude sentir cómo mis costillas se ensanchaban,
repití como atónita:
"este es mi mundo, soy existencia pura,
este es mi mundo, soy existencia pura"
Después del transe desperté, y seguía siendo yo,
me había quedado dormida más de doce.
Y entonces pensé, ¿por qué le busco un propósito a
cada día, si el día en sí no existe? Pienso que es una ilusión,
eso que los humanos suelen llamar hoy, ayer y mañana.
Es más bien un giro de 29km por segundo sobre el plano de la
eclíptica. La ocultación del planeta en lo oscuro del cosmos,
y no la subida o bajada del sol.
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