Hace dos días decidí tomar el carro y cruzar la ciudad,
pero caí en cuenta que no recuerdo dónde vivías...
Los días avanzan,
pero yo siento que retroceden....
Deberíamos considerar hacer un esfuerzo,
y para variar vernos un día de estos:
Abrazárnos un poco, talvés besárnos
y hablar de las cosas con seriedad.
Porque este ritmo falso no me gusta en absoluto,
y apenas lo aguanto.
Detesto escuchar el teléfono
y pensar que talvés... sólo talvés...
Temo salir de noche y encontrarte ahí,
de nuevo entre el público, perdido en rostros agenos...
de nuevo entre el público, perdido en rostros agenos...
Ahora es que me doy cuenta, cómo tu podías
ver amor por todas partes.
¿Llegarás a leer esto pronto?
Espero que pronto, sea pronto.
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