18 de diciembre de 2012

Tres puntos si logras resistir

Preferí, querido Alex,..
tirar mi teléfono por la ventana,
y no escuchar lo que tenías por decir.
Porque detesto que me digas siempre;

"Pero tú, mi bebé linda...
no tenes una idea de lo duro que ha sido no tenerte
y de la dicha que tienen los que te ven a diario"...

" ...te fuiste, te fuiste sin entender a donde ibas..."

"..pequeña y olvidadiza..."

Crees que lo guardamos todo
y que le tenemos miedo al tiempo,
a la distancia,
a que no entres por la puerta de la sala.

Pero yo no le temo a esas cosas,
eso, solo tú me lo metiste en la mente.
Yo querido Alex le tengo tanto miedo
a no escuchar lo que quiero.

No escuchar lo que quiero de tí.

Soy una persona de sueños y misterios,
de filosofía y física.
Y por eso no quiero escuchar lo que tienes que decir,
no quiero leer ese mensaje que me envias de vuelta.

No sé tú, pero yo siento que ahora está más claro que nunca:

"...Es como el arbol que no quería tener ramas,
como la nube que no quería flotar,
o como la llanta que no quería girar.."

Y sí querido, sigo siendo pequeña y olvidadiza.

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