21 de junio de 2012

Nuestro sueño de ayer

-Tengo algo de que hablarte- ambos se encontraban sentados en el sofá, discretamente juntos -¿ayer soñaste con migo verdad?- él se le quedó viendo de una forma muy curiosa y le respondió afirmativamente -Yo también soñé con tigo- le continuó diciendo ella. La cara curiosa se transformó en un especie de alivio, y mientras él pensaba para sus adentros "vaya que no estoy loco" le pidió que le contara su sueño. Y así, la chica comenzó:
-Mi sueño era como muchos otros, me encontraba en un tipo de food court, sentada en una de las últimas sillas de la gran mesa rodeada de todos los amigos de Roberto. Platicábamos tranquilamente, con algunas bromas y comentarios. Todo eso me recordaba los tiempos de antes, cuando todavía era novia de Roberto. En eso te vi a mi lado, sentado en la última silla de la mesa, al lado mio. -¡Qué bueno que estás aquí!- te dije mientras te veía sonreir. Te recostabas en el respaldo de la silla y estirando tu cuello de lado a lado, volteabas a ver constantemente. Noté que estabas un poco nervioso -¿Sabés que es lo bueno de que estés aca?- te dije intentando distraerte -Que podemos estar juntos, podemos hacer lo que querramos, porque este es un sueño- Apoyaste tus codos en la mesa y te acercaste para decirme -¿Lo podemos hacer sin condón?- Al escuchar esa pregunta de tipo afirmación, no me extrañó en absoluto que viniera de ti, y reí afirmativamente. -Sí, lo podemos hacer sin condón- respondí, porque ganas para eso, sabés que sobran. A lo lejos de la mesa comenzé a escuchar que la platica estaba llegando a su fin, asi que la persona que se encontraba a mi lado, que por cierto no sabía quién era, pero era sabía que era conocida, me notificó que ya nos ibamos.Yo te notifiqué también y me puse de pie, diciéndote que antes de irnos tenía que ir al baño. No te cuento mi recorrido al baño, porque sería tedioso. Era un baño común y no tenía nada de especial. Eso sí, no recuerdo si logré entrar al baño o no. 
En fin, cuando regresé, emprendimos la caminata para salir, cruzamos el elevador y comenzamos a entrar por un pasillo; en eso, nos encontrábamos solos tú y yo, parados junto a una esquina con paredes color zapote, un feo color zapote y un pequeño jardín, escaso de plantas. Recuerdo que había una pequeña criatura en una esquina, parecía un niño, un bebé, abandonado y asustado, pero feo y tenebroso -Ahora tengo que ir al baño yo, esperame aquí, no te vayas a mover- me dijiste con seriedad. Al notar el tono de preocupación en tu voz, me asusté y te obedecí. Comenzé a pensar en ese lugar, extraño, más oscuro que el centro comercial donde nos encontrábamos antes. Me sentía aterrada, un poco por esa criatura del suelo. No pasó ni un segundo para que estubieras de vuelta, y me alivié al verte regresar, pero por una extraña razón yo tenía que ir al baño denueva. Talvés porque antes no pude ir, pero ahora que lo pienso, en el sueño había algo extraño con migo y las ganas de ir al baño. Recuerdo que me dijiste que me esperarías ahí, y volteaste a ver a la criatura del suelo, con el plan de entretenerte mientras tanto, jugar con ella un poco, molestarla talvés. No faltó que diera muchos pasos al frente par que me dijeras -Con cuidado- Asentí y comenzé a caminar, pensando "este lugar si es extraño". Veía algunas personas cruzando los corredores, entidades mounstrosas, algo deformes. No eran humanos, pero tampoco eran bestias. Todo estaban encerrados, contándome a mí, en ese gran edificio pintado del horrible y abrumador color zapote, con pequeñas ventanas trasparentes, que más bien aparentaban ser los respiraderos de una cárcel. Pensé en ti todo el camino, quería regresar a dónde tu estabas y comenzar a disfrutarte en paz, porque sabía que teníamos poco tiempo, que pronto alguno de los dos iba a despertar y el sueño se iba a acabar. Llegué a los baños, y cuando entré, me quité le pantalón y demás, noté que alguien me viendo desde un de las pequeñas vantanas de la pared, veía que su sombra negra me espiaba a través del vidrio. Eso me aterró ¿Qué tipo de persona, en qué tipo de lugar se permite hacer eso? ¡Qué enfermedad! 
Salí coléricamente del baño, y no encontré a nadie fuera. Comenzé a caminar con paso firme hacia tí. Asustada y atemorizada. Cuando te ví, estabas tan tranquilo y tan cómodo que pensé ¿cómo puede estar tan tranquilo y tan cómodo en un lugar tan feo y horrible? -Me quiero ir de aquí, ese lugar no me gusta- te dije al llegar -Ah, esque estamos en mi sueño- respondiste con ironía. El shock de esas palabras me dejaron helada y cuando volví a abrir los ojos, me encontraba en otro lugar, sin ti... Un cuarto muy blanco, con grandes ventanales que mostraban la calle llena de árboles con nieve. Era el apartamento de Roberto, pero eso no importaba, importaba que tú no estabas en la habitación. Salí a ver qué pasaba afuera, y encontré que había mucha gente el la planta de abajo, mientras yo me encontraba en el tercer nivel. Era un sitio muy amplio y tu no estabas por ningún lugar. Trastornada de haberte perdido me aferré con las manos al barandal, y volví a obsevar a toda la gente  que se encontraba abajo, suspiré con fuerza y pensé "lo tengo que encontrar, lo voy a buscar". Y se me despeté-
Ambos se vieron confusamente, asustados e intrigados. -Ahora cuéntame el tuyo- le pidió la chica. -No lo recuerdo- respondió él reservándose las palabras -Lo que recuerdes...- le suplicó ella -No. Sólo se que fue... muy parecido tuyo- dijo terminando la conversación. Desde ese día ambos se han buscado entre sus sueños, porque a pesar de que cada sueño siempre se siente tan real, sabían que sí se habían encontrado.

15 de junio de 2012

No muero de amor, muero por falta de este

Me aterra caminar por las calles y toparme con voz.
Nunca hacerlo también.
Los días son huidas,
pero no huyo de los días,
porque es ahí donde no estás.
Evito recordarte y llamarte para hacerlo.
A veces imagino que vienes entrando a mi casa,
pero es por allí donde me acuerdo que te fuiste.
Te esquivo de mi mente, pero mi mente no te esquiva.
Te mantiene en los días ausentes, en las calles recientes.
Y cuando te regresa me recuerda;
que estoy sentada en el sillón, escuchandote hablar
y dejándola imaginar.




12 de junio de 2012

Huellas de identidad

Estaban sentados en la mesa del comedor, atacando el bistec. Ella le veía de reojo, cómo sostenía el tenedor. Tres sorbos de agua y un golpe al plato con el cuchillo. La vibración llegó a sus oidos y la hizo hablar:  -Hoy trabajé en las flores del jardín- El bistec estaba llamando más la atención de sus esposo que ella misma -Que bueno, Lucía- Era un bistec excelente y a pesar de la acidez de la ensalada, ambos sonrieron. -Estoy pensando en cambiar la sala de lugar,...- Otro golpe al plato con el cuchillo. -...Siento que se verá mejor así- Terminó de raspar la comida que restaba del plato -Como tu quieras Lucía, me da igual- y se zampó el último bocado a la boca, el más jugoso y delicioso. -Tube sexo con José esta mañana- Su esposo subió la cabeza, la miró a los ojos y tomó el cuchillo lleno de salsa. Lo ensartó contra el pecho de su mujer y mientras lloraba le apretó el cuello. La arrojó contra la pared, botándola hacia el suelo y dejándola inconciente.
Al despertar Lucía de esa pesadilla escuchó que alguien tocaba la puerta, era su esposo llegando para almorzar justo cuando José ya se había ido.

11 de junio de 2012

soñar sin mente

Levantar las rocas para aplastar gusanos ya no era la diversión del día, tirar de los calzones de las amigas de mamá por debajo de la mesa tampoco. Lo que estaba de moda ahora, era recordar el mounstro del sueño anterior e idear el lugar del sueño siguiente. Esto era la nueva droga infantil. Ya no era un simple viaje, era controlar el mundo. Cada noche estaba llena de intensidad, cada mañana llena satisfacción. No eran sólo escenarios, era toda una colmena. Leo iba de abajo para arriba, de día y de noche. Había dejado de comer porque los sueños tenían mejores pasteles, sus amigos ya no eran los mismos; ni animales o niños bruzcos, sino bestias con forma, sin cara y con luz. ¿Cuál era el mundo real? ¿Esta fantasía, o la otra? Definitivamente. ¡Si! Sin poder despertar, quedó atrapado, el pobre chico de los pantalones ajustados. Ni muerto, ni vivo, ni en estado vegetal. Llegó a lo real, ¿el sueño lo hizo despertar?

9 de junio de 2012

apoptosis

No puedo retroceder el tiempo, simplemente no puedo regresar a ese día, abrir mi boca y frasear "te amo". No puedo regresar y llevar el almuerzo a la cama en vez de esperarte en el comedor. No puedo ni siquiera decirte adios. No puedo acercarme a tu cuerpo y sentir tu mano. No puedo llamarte en el último momento y decirte todo lo que eras.... Pero si puedo disfrutar en mi mente de tu imagen, despertar con una sonrisa si te sueño y dejarte flores de vez en cuando.

11 Nodos

No podemos descartar la posibilidad de vivir en un mundo con más de 3 dimensiones. Podemos comparar todo esto con las óbitas de los planetas; Nosotros, la Tierra orbitamos en tercer lugar si contamos desde nuestra estrella madre, y podemos percibir sólamente los tránsitos de Venus y Mercurio. O sea, podemos percibir nuestras dimensiones inferiores. Ahora bien, cabe la posibilidad de que hayan más dimensiones actuando en nuestro mismo sistema solar pero no somos capaces de verlas, así como no podemos ver el tránsito de saturno o el de júpiter. Pero lo impresionante es que sí podemos conocerlos!! Porque sabemos que si viajamos a Neptuno veríamos todos los tránsitos de los planetas inferiores a nuestra órbita neptuniana. Entonces, podemos concluir: que nuestra mente puede conocer cómo funsionan las demás dimensiones, dónde y cómo se pueden ver, y lo más importante es de que si existen o no! ¿Podremos?

8 de junio de 2012

Dos tardes para un café y medio

Ángela tenía miedo, amaneció con werther y bovary en su estómago. Podía sentir cómo se le subían hasta el pecho, y le rascaban el cuello. Últimamente era la presa, de todas esas letras homicidas, de esas frases estremesedoras. La insidiaban continuamente, y no la dejaban escapar. De un tirón se puso de pie, pero la breve historia del tiempo la hizo tropezar. Retrocedió tres segundos al enterarse de la entropía y cuando S=KlogW le explotó en las piernas, dió el terrible sentón contra el suelo. Se frotó consolándose y siguió avanzando con cautela, hasta que el universo en un sólo átomo la hizo meditar. Sintiendo el tremendo vacío del que tanto habla la gente, la gran extensión entre ella y la puerta. Todas esas teoría seguían asechando, no la dejaban en paz.
Recordó a maya, y pensó en que la puerta y ella no podían ser tan diversas una de la otra. Eran el conjunto. Dió el paso y giró la manecilla con el diablo. Había comenzado el viaje:
Caminó por el largo pasillo lleno de pinturas y sintió como cien años de soledad caían sobre ella. Al llegar al final, el periódico del suelo anunciaba la muerte de ivan illich, pero ella se encontraba en el punto crucial, donde tenía que tomar la decisión de girar hacia el patio o distraerse en la cocina, el libro del ambre le hacía ojitos. El reloj de darwin la hizo ver las plantas a través de la ventana, y vió que el principito la saludaba desde los rosales. Así que caminó hacia todo lo real, -¡esto sí es vida!-, habló zaratustra. Tocó algunas plantas y comenzó a pensar en el método... Todo cambió, el mundo giró y Ángela se dió cuenta que era su cumpleaños, que hoy ella estaba en el centro. Como si fuera el ensayo de la ceguera, olvidó todo lo demás. Todas esas vidas en hojas de papel dejaron de asecharla, de consumirla, de absorberla y atraerla. Vió todos los ejemplares tirados en el suelo, y sus pies con uñas pintadas de morado encima de todos ellos. Sorprendentemente había dado la vuelta al día en ochenta mundos, y ahora era ella la que iba a cazar, la que no los dejaría en paz, desde el amanecer hasta el anochecer, desde la vida hasta la muerte. Porque había crecido y los libros no estaban sobre ella, sino ella sobre los libros.

5 de junio de 2012

Dos piernas al revés

Me tomó varios viajes por el mundo,
encerrarme hoy detrás de ese lente angular.
Comprender en el momento de la verdad,
que cuando mi visión lo abarcó,
nadie estaba en mi mente.
Era como la nube ya no quería flotar,
como la llanta que ya no quería girar
ó el arbol que ya no quería tener ramas.
Multipliqué el tiempo, y ni siquiera tenía un reloj.

Abarcando más allá

Que la sonrisa en tu boca se dibuje hasta el próximo tránsito de Venus,
aunque ya no estés,
que el brillo dure millones de años luz
y se una con lo eterno!

4 de junio de 2012

Concepciones del Tiempo

¿Qué significa pensar en ti cada día?
¿En dónde estás realmente?
¿En mi mente con recuerdos,
o en la imagen del vacío?
Si te veo, existes.
Si no te veo, no existes.
Pero en mi mente, eres ese;
que no eres, que no fuiste y
que de seguro no serás.